lunes, 3 de enero de 2022

Perplejidad. Raúl Brasca


Imagen tomada de la Red

La cierva pasta con sus crías. El león se arroja sobre la cierva, que logra huir. El cazador sorprende al león y a la sierva en su carrera y prepara el fusil. Piensa: si mato al león tendré un buen trofeo, pero si mato a la cierva tendré trofeo y podré comerme su exquisita pata a la cazadora.

De golpe, algo ha sobrecogido a la cierva. Piensa: si el león no me alcanza ¿volverá y se comerá a mis hijos? Precisamente el león está pensando: ¿para qué me canso con la madre cuando, sin ningún esfuerzo, podría comerme a las crías.

Cierva, león y cazador se han detenido simultáneamente. Desconcertados, se miran. No saben que, por una coincidencia sumamente improbable, participan de un instante de perplejidad universal. Peces suspendidos a media agua, aves quietas colgadas en el cielo, todo ser animado que habita sobre la Tierra duda sin atinar a hacer un movimiento.

Es el único, brevísimo hueco que se ha producido en la historia del mundo. Con el disparo del cazador se reanuda la vida.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Engaño. Sandro Centurión

 


Imagen tomada de la Red


No es lo que parece, mintió Gregor a su esposa que incrédula lo miraba acostado junto a una cucaracha.

Prisas. Agustín Martínez Valderrama


 Imagen tomada de la Red


La primera vez que enterramos al abuelo todavía estaba un poco vivo.

PERSPECTIVA. Jean Peirre Bravo Zapata


 

Imagen tomada de la Red


El pequeño pez estaba seguro de que el niño que lo miraba detrás del vidrio, estaba cautivo.

Un minuto de fama. Óscar Román Alconada

Imagen tomada de la Red


Fernando Hernández. Cuando nombraron al ganador escuché mi nombre. Sorprendido, me dirigía al escenario para recoger el prestigioso premio. Pensé, mientras caminaba, que mi vida no volvería a ser todo lo tranquila que había sido hasta ese momento. La gente me pararía por la calle, para pedirme autógrafos. Los paparazzis me perseguirían a todas horas, incluso a mis vecinos. Me tendría que mudar a uno de esos chalets que tienen una gran tapia para preservar la intimidad de los propietarios. Los que me conocen venderían mis intimidades en los programas sin escrúpulos por un puñado de euros. Me pasaría el día desmintiendo rumores falsos. Mi madre, mi mujer, y mis hijos, sufrirían un acoso social permanente. Y de la playa nudista, donde veraneamos todos los años, ni hablamos. Cuando estaba subiendo las escaleras del escenario me agarró mi mujer por detrás, algo sofocada. - Cariño, dijo Fernando Hernández, no Hernando Fernández   - De la que nos hemos librado, cariño, –contesté aliviado.

lunes, 27 de diciembre de 2021

Última oportunidad. César Socorro Meza

 

Imagen tomada de la Red


Atravesando la vía, el felino recuerda que ha sido atropellado en seis ocasiones.

Final para un cuento fantástico. I.A. Ireland

 

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-¡Que extraño! -dijo la muchacha avanzando cautelosamente-. ¡Qué puerta más pesada! La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe. -¡Dios mío! -dijo el hombre-. Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro. ¡Cómo, nos han encerrado a los dos! -A los dos no. A uno solo -dijo la muchacha. Pasó a través de la puerta y desapareció.